REVISTA-IDMA-2024-002

En un país donde el 51.7% de la población no se alimenta bien, es inaceptable que se niegue la existencia del hambre. La inseguridad alimentaria es un problema grave que afecta a millones de peruanos, especialmente a madres gestantes, niños y niñas. La FAO ha presentado cifras alarmantes en Perú. Es hora de levantar la voz y exigir medidas urgentes para revertir esta crisis. La inseguridad alimentaria tiene consecuencias irreversibles. No podemos seguir impasibles. Es hora de actuar. El hambre en el Perú: una crisis que no podemos ignorar Este plan debe priorizar programas de: i) alimentación y nutrición saludable, ii) alimentación escolar, iii) compras estatales de alimentos a la agricultura familiar (priorizando productos saludables y agroecológicos), iv) agricultura familiar sostenible, v) redes regionales de mercados sostenibles de cadena corta, vi) emprendimientos y agroindustria rural, vii) medidas de adaptación y gestión de riesgos frente al cambio climático, y viii) gestión de recursos hídricos. Mantener la inseguridad alimentaria y el hambre de manera crónica tiene consecuencias irreversibles para el presente y futuro del país. No podemos seguir siendo espectadores impasibles ante esta realidad. 07

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