Desde la sociedad civil y las experiencias exitosas (programas y proyectos) en diversas localidades y regiones, muchas con el apoyo de la cooperación internacional, proponemos las siguientes acciones: Actualizar las políticas de Estado del Acuerdo Nacional, específicamente el 15° Promoción de la seguridad alimentaria y nutrición, y el 23° Política de desarrollo agrario y rural. Consensuar y aprobar la Política Nacional de Seguridad Alimentaria Nutricional, Derecho a la Alimentación y Sistemas Alimentarios Sostenibles. Esto permitiría alinear y articular las funciones, metas e inversiones de ministerios clave como Agricultura, Salud y Educación. Aprobar un Plan Nacional de Seguridad Alimentaria Nutricional y Sistemas Alimentarios Sostenibles, con objetivos claros, resultados medibles, indicadores, metas, un presupuesto adecuado y un sistema de vigilancia y monitoreo basado en las Directrices Voluntarias del Derecho a la Alimentación, con un horizonte de 25 años. 06 La realidad es cruda: según la FAO, más de la mitad de la población peruana (51.7%) no tiene acceso a una alimentación adecuada debido a la falta de recursos económicos. Muchas familias se ven obligadas a consumir alimentos de menor calidad nutricional, a reducir la cantidad de comidas diarias, o incluso a pasar hambre. Esto sitúa al Perú con el porcentaje más alto de inseguridad alimentaria en Sudamérica, reflejando el fracaso en la implementación de políticas públicas eficaces. Ante esta crisis, es urgente alzar la voz y exigir a los tomadores de decisiones que actúen de inmediato. No podemos permitir que esta situación continúe. Es necesario adoptar medidas urgentes para revertir la crisis alimentaria en el país. “El hambre es el rostro visible de la pobreza en nuestro país y la evidencia más clara del desencuentro entre el Estado y su pueblo." "Mantener la inseguridad alimentaria y el hambre de manera crónica tiene consecuencias irreversibles para el presente y futuro del país."
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