En este contexto, es inaceptable que los pobladores del Perú estemos comprando y consumiendo diariamente alimentos con exceso de venenos, causantes de múltiples enfermedades como el cáncer, que nos llevan sistemáticamente a la muerte. Ningún ser humano, sin importar su condición económica, religiosa o educativa, es un ciudadano de tercera categoría. Todos tenemos los mismos derechos, como el derecho a una educación y salud de calidad, y a alimentarnos saludablemente para vivir con dignidad. Por ello, en cumplimiento de la Ley de Compras Estatales y considerando la Ley de Inocuidad Alimentaria, programas como los Comedores Populares, Vaso de Leche, Cuna Más, hospitales, y especialmente el Programa de Alimentación Escolar Qalli Warma, tienen la obligación moral de adquirir productos sin contaminantes, ya sea por aguas con sustancias tóxicas por relaves mineros o por la aplicación de agroquímicos en su producción. 06 -punidad, pues los verdaderos responsables no han sido sancionados. Sin duda alguna, los agroquímicos constituyen en el Perú y en el mundo un negocio altamente rentable, donde empresas transnacionales que fabrican y venden agrotóxicos, como Bayer, Basf, DOW Chemical, Syngenta, Monsanto y Du Pont, entre otras, han hecho de la venta indiscriminada de estos productos uno de los negocios más lucrativos a nivel mundial, con volúmenes de ventas anuales que, según el portal Emergen Research, superan los 320 mil millones de dólares [1]. “No podemos seguir comiendo alimentos con agroquímicos que atentan contra el derecho a la vida” “Garantizar alimentos saludables y libres de agroquímicos es garantizar el derecho a la alimentación, a la salud, a la educación y a la vida”. [1] Emergen Research. Link www.emergenresearch.com
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