biodiversidad en fauna y flora, el cambio de uso del suelo mediante la tala de bosques primarios para obtener nuevas áreas de cultivo o para la crianza de ganado, lo cual genera cambios en la estructura del paisaje, induce la pérdida de hábitat y la biodiversidad, y produce cambios en los ecosistemas y degradación de la calidad ambiental. La agricultura familiar de montaña se mantiene vigente, reproduciendo la biodiversidad in situ, proveyendo alimentos y cumpliendo un rol esencial para la sostenibilidad de la producción agropecuaria, obedeciendo principalmente a la lógica del mercado local y con el uso sostenible del suelo, el agua y la biodiversidad que garantizan la continuidad de los servicios ecosistémicos[2]. A su vez, la agricultura convencional, que ha incorporado el paquete tecnológico de la revolución verde (semilla mejorada, monocultivo y uso intensivo de agroquímicos) con el fin de incrementar el rendimiento de los cultivos y protegerlos, no ha tomado en cuenta la toxicidad de estos productos que conllevan a la contaminación por residuos químicos en cultivos, suelo, aire y agua, afectando la diversidad de flora y fauna y el medio ambiente. Estas consecuencias se deben esencialmente al mal empleo de estas sustancias por desconocimiento, escasa capacitación técnica, y falta de medidas de bioseguridad en la preparación, aplicación, almacenaje y destino de envases. Asimismo, producto del uso excesivo de fertilizantes químicos, estos se filtran en los suelos y cuerpos de agua, ya que las plantas absorben solo una parte del fertilizante aplicado. Según la ENA 2022, el mayor porcentaje de uso combinado de fertilizantes y pesticidas se encuentra en la región la Costa (88,5%), seguido por la Sierra (68,2%), y en último lugar, la Selva (50,8%). [2] Del Castillo, L. (2022). «Reforma Agraria, Riego y Sequía». En https://acortar.link/a9NwRV 22
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