REVISTA-IDMA-2024-004

La incidencia de intoxicación aguda por plaguicidas en Apurímac alcanza el 10.3%, afectando a comunidades rurales y urbanas. El uso de agroquímicos prohibidos como el carbofurán y el paraquat sigue presente. experiencia personal de años de trabajo, mientras que solo el 30 % lo hace siguiendo recomendaciones. Más del 90 % de los agricultores señala que adquiere los plaguicidas sin ningún tipo de restricción, y la mayoría desconoce la toxicidad específica de estos productos. Sin embargo, reconocen que su uso tiene consecuencias negativas para la salud y el medio ambiente. En respuesta a esto, muchos agricultores han optado por una práctica mixta: emplean métodos convencionales en los cultivos destinados a la venta y técnicas naturales en aquellos destinados al consumo familiar. Una investigación realizada en Andahuaylas detectó residuos de plaguicidas como carbofurán, mancozeb, carbendazima y benomilo en el suelo, superando los valores máximos permisibles (VMP) establecidos en la normativa ecuatoriana de calidad ambiental TULSMA para suelos agrícolas (0.01 mg/kg) [1]. Además, en 2020 Apurímac se consolidó como la principal región productora de papa en el Perú, con un crecimiento del 131.5 % en su producción[2]. Sin embargo, este cultivo presenta altos costos de producción, y los agricultores enfrentan anualmente diversas plagas, siendo el gorgojo de los Andes uno de los principales problemas fitosanitarios. En muchos casos, estos plaguicidas se aplican de manera indiscriminada en sistemas de monocultivo de productos como la palta, quinua, maíz y kiwicha, priorizando el control de plagas y enfermedades, pero sin considerar adecuadamente sus impactos ambientales y de salud[3]. De acuerdo con el Ministerio de Salud, en 2024 la incidencia de intoxicación aguda por plaguicidas (IAP) en Apurímac alcanza el 10.3 % [4]. Además, persiste el uso de agroquímicos restringidos y prohibidos en la agricultura, como el carbofurán, metamidofos, paraquat, clorpirifos y glifosato. La insuficiente fiscalización por parte de las autoridades, como SENASA, MIDAGRI y DIRESA, en la comercialización y uso de estos insumos restringidos, contribuye a esta problemática. [3] J. Villamil, J. Martínez, and E. Pinzón, “Actividad entomopatogénica de aislamientos autóctonos de beauveria spp. sobre premnotrypes vorax (hustache) in vitro.,” Temas Agrar., vol. 20, no. 1, pp. 19–33, 2015, doi: 10.21897/rta.v20i1.745. [4] MINSA, “Sala de situación de salud,” Minist. Salud, vol. 2024, p. 246, 2020, [Online]. https://www.dge.gob.pe/epipublic/uploads/asis-sala/asis-sala_202346_29_091229.pdf 12

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