REVISTA-IDMA-2024-003

05 Paralelamente, en el ámbito global, el impulso de modelos de libre mercado y la expansión de maquinarias comerciales han priorizado la disputa de mercados, la cultura del descarte y el consumo intensivo de energías contaminantes. Esto ha incrementado las emisiones de gases de efecto invernadero[1] (GEI), con países como China (31.8%), Estados Unidos (14.4%), e India (9.5%) entre los principales emisores, seguidos de Rusia (5.8%), Indonesia (5.8%), Brasil (5.5%), UE (4.9%), Japón (3.5%) y Corea del Sur (1.9%). Estos niveles han exacerbado el calentamiento global y generado cambios climáticos que amenazan la vida en el planeta, afectando principalmente a países vulnerables, con menores niveles de desarrollo, en África, Asia y América Latina. Como advierten los informes del IPCC, el cambio climático impacta negativamente en la seguridad alimentaria, el acceso a recursos hídricos, las viviendas y la infraestructura (carreteras, aeropuertos, puertos, canales, reservorios), y aumenta la morbilidad y mortalidad humana. Además, genera plagas y enfermedades en cultivos, reduce la productividad laboral y disminuye los ingresos de los hogares, afectando sobre todo a los más humildes. A lo largo de sus 200 años de vida republicana, el Perú ha experimentado marchas y contramarchas, alternando entre periodos democráticos y dictaduras, con una clase política clientelista y agendas al servicio de los grupos de poder. Esto ha impedido el desarrollo de procesos democráticos visionarios y participativos que impulsen planes de desarrollo sostenible a mediano y largo plazo, así como reformas estructurales y políticas en áreas clave como educación, salud, ciencia e innovación, sostenibilidad ambiental y sectores productivos. Estas reformas habrían permitido al país trascender las raquíticas ambiciones de ser únicamente una economía primaria exportadora. EL RETO POLÍTICO DE LA TRANSICIÓN VERDE EN EL PERÚ Gabriel Mejía Duclós / Director Ejecutivo IDMA EDITORIAL [1] SIGMA Earth 2023

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