REVISTA-IDMA-2024-003

DE POZUZO A ALEMANIA: EL VIAJE AGROECOLÓGICO DE MICHELL En medio de las montañas verdes de Pozuzo, Deysi Michell Witting Trujillo creció rodeada de naturaleza, aprendiendo desde niña los secretos del campo junto a sus padres. Las manos que de pequeña trasplantaban lechugas hoy cultivan un sueño más grande. Desde su infancia, Michell comprendió la importancia de la agroecología como una profunda expresión de respeto y amor por la tierra. Este pensamiento la acompañó hasta Alemania, donde una experiencia de voluntariado de Ecoselva la transformó para siempre. La conexión de Michell con la agroecología va más allá de lo informativo. Ella afirma que, a través de la agroecología, no solo se producen alimentos saludables, sino que se genera "vida". Su madre fue una pieza clave en esta comprensión, enseñándole a respetar la tierra. Este respeto no se limitaba a aprender cómo cosechar lo que plantaban, sino a valorar profundamente lo que producían. Esa semilla de amor por la naturaleza llevó a Michell a descubrir el programa de voluntariado de Ecoselva, a través del cual tuvo la oportunidad de viajar a Alemania. El viaje a Europa no solo representaba una aventura, sino una oportunidad única para aprender de primera mano sobre el desarrollo de bioregiones y agroecología en un contexto completamente diferente. Su objetivo era claro: fortalecer sus competencias profesionales y traer nuevas ideas a Pozuzo, donde actualmente se impulsa la creación de un biodistrito. Un reto cultural y personal: lecciones de sostenibilidad Alemania no fue fácil al principio. El idioma fue el mayor reto. "Conocía lo básico del alemán, pero en un entorno profesional, la barrera lingüística fue desafiante", cuenta Michell. Sin embargo, la adaptación fue parte de su crecimiento. Poco a poco, mejoró su comunicación y encontró su lugar entre los equipos de trabajo. Michell tuvo la oportunidad de trabajar en Gärtnerei Petersilie, una granja que sigue el modelo de agricultura solidaria (Solidarische Landwirtschaft). "Ver en la práctica lo que había aprendido en teoría fue increíble", comenta con entusiasmo. Este sistema, basado en la colaboración entre productores y consumidores, promovía la justicia y la sostenibilidad alimentaria. En Petersilie, dos hectáreas abastecen a cien familias semanalmente con productos de alta calidad, como hortalizas, miel y flores. Michell vio, en cada semilla sembrada, la agroecología en su máximo esplendor. Valeria Córdova 29

RkJQdWJsaXNoZXIy OTgwNDU=