REVISTA-IDMA-2024-002

MUJERES JÓVENES: LIDERANDO EL CAMBIO HACIA LA AGROECOLOGÍA Ser una joven en un entorno rural implica enfrentarse a diversas situaciones socioculturales, educativas y económicas, con acceso limitado a financiamiento y condiciones de empleo desventajosas. Estas jóvenes se encuentran tradicionalmente sujetas a inequidades de género y al factor edad. Según estudios del GDR/Urrutia, Adriana (2017), “el mundo rural tiene, predominantemente, rostro adulto, masculino y andino”. En Perú, la población de jóvenes rurales asciende a 1,8 millones, de los cuales el 53% son varones, y el 66% reside en la sierra. Se espera que, para 2030, ocho de cada diez jóvenes entre 15 y 29 años hayan mejorado su desarrollo integral para participar efectivamente en la sociedad[1]. Sin embargo, en regiones como Lima y Ancash, las mujeres jóvenes rurales han emergido como agentes de desarrollo y cambio, gracias a sus profundos conocimientos sobre los recursos naturales y la producción de alimentos. Son guardianas de sus semillas, cultivos, entornos y paisajes, y participan activamente en mercados locales y ferias. Estos conocimientos y habilidades han sido reconocidos y valorados socialmente por el proyecto FORMAGRO[2], así como por sus familias, organizaciones comunales, gobiernos locales e instituciones como el MINAGRI y el MINEDU. El proyecto FORMAGRO capacitó a 2,000 jóvenes, tanto hombres como mujeres, potenciando sus capacidades bajo un enfoque agroecológico de carácter multidimensional y multinivel. Se implementaron estrategias como: Formación técnica agropecuaria con prácticas agroecológicas Asesoramiento en la creación y consolidación de iniciativas empresariales y en la transformación de productos agropecuarios innovadores con un enfoque ambiental Acompañamiento y seguimiento productivo y comercial de los emprendimientos juveniles, ayudándoles a enfrentar el desafío de la sostenibilidad. Una de las principales conclusiones del proyecto fue que “la chacra agroecológica es una verdadera posibilidad, pero para ello deben crearse todas las condiciones que apoyen los emprendimientos juveniles”. Estas condiciones deben trabajarse desde los entornos familiares y comunales, hasta los gobiernos locales, regionales y las instituciones nacionales como el MINEDU, MINAGRI y MINSA. Es fundamental promover políticas que respalden la agroecología como proveedora de alimentos saludables, asignando los presupuestos necesarios para que las jóvenes mujeres y hombres puedan realmente convertirse en el motor del desarrollo sostenible en el país, en el marco de la Agenda 2030 y la Visión del Perú al 2050. Alejandra Farfán [1] Conferencia magistral: “Nuestra juventud rural como (verdadero) motor de desarrollo”. Silvana Vargas Winstanley (PUCP/GDR). Foro Nacional: Juventud Rural y Agroecológica. Manos Jóvenes Por el Campo. SUCO e IDMA 2020. Lima Perú. [2] “Programa de Formación Agraria y de Apoyo al Emprendimiento Juvenil en el Perú”. Instituto de Desarrollo y Medio Ambiente - IDMA. Proyecto ejecutado con la dirección de SUCO, organización canadiense y el apoyo financiero del gobierno de Canadá. Se implementó en coordinación con el Ministerio de Educación y el Ministerio de Agricultura y Riego de Perú. Concluido el año 2020. 27

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